EL ESPÍRITU SANTO (3)

PASTOR, JORGE L CINTRÓN

La obra del Espíritu Santo

 

“Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

Efesios 4:30

 

El Espíritu SELLA AL CREYENTE. “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa.” (Efesios 1:13) El Espíritu identifica a una persona como que ha creído. Es propiedad de Cristo. Los SELLOS se utilizaban en la antigüedad, entre otras cosas para, establecer pertenencia –propiedad, le pertenece a. Tiene la autoridad de Cristo. El SELLO se utilizaba para establecer la autenticidad de un documento…. este documento tiene la autoridad de quien lo sello.

 

¿Por qué es necesario el SELLO DEL ESPIRITU? Para que las huestes de maldad que tienen controladas las vidas de las personas cuando no han conocido a Cristo reciban el mensaje de que este es de Cristo y la autoridad de Cristo está sobre él. “Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla. Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada. Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta mala generación” (.Mateo 12:43-45), “Y hacía Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo, de tal manera que aun se llevaban a los enfermos los paños o delantales de su cuerpo, y las enfermedades se iban de ellos, y los espíritus malos salían. Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: Os conjuro por Jesús, el que predica Pablo. Había siete hijos de un tal Esceva, judío, jefe de los sacerdotes, que hacían esto. Pero respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois? Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando sobre ellos y dominándolos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos. Y esto fue notorio a todos los que habitaban en Efeso, así judíos como griegos; y tuvieron temor todos ellos, y era magnificado el nombre del Señor Jesús.” (Hechos 19:11-17)

 

El Espíritu MORA EN EL CREYENTE. “Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.” (Gálatas 5:16-24).

 

Al morar en el creyente produce el Fruto del Espíritu.

 

El FRUTO DEL ESPíRITU se manifiesta de nueve (9) formas particulares. El FRUTO DEL ESPíRITU, en forma sencilla, es el carácter de Cristo Jesús en el creyente.

 

Amor … lo podemos ver en la historia del joven rico, mirándole le amo

Gozo … la experiencia de la alegría cuando se encuentra una oveja perdida

Paz … Jesús durmiendo en la barca cuando hay una tempestad

Paciencia … en el mundo tendréis aflicción mas confiad yo he vencido al mundo

Benignidad ... Mujer que derrama perfume en el banquete de Simón el leproso

Bondad … “amabilidad firme” la limpieza del templo

Fe… ante la tumba de Lázaro, gracias Padre yo sé que me oyes

Mansedumbre … sea tu voluntad en Getsemaní

Templanza …”dominio propio” pero sin pecado

 

El Espíritu INJERTA AL CREYENTE EN LA IGLESIA. “Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu”.(1 Corintios 12:12-13)

 

La iglesia es el Cuerpo de Cristo. El Espíritu le da un lugar al creyente en el Cuerpo de Cristo. Lugar que le corresponde a cada creyente y a más nadie. Ubica en una iglesia local. No puede haber creyentes no ubicados en una iglesia local.

 

El Espíritu VIVIFICA. El pecado trae muerte más Cristo trae vida. Es la obra de santificación dejando a tras todas las cosas de la vieja vida. Si esto no pasa el creyente se conviertes en un hombre carnal.

 

El Espíritu da DONES. Capacitan al creyente para que desempeñen la labor que le ha asignado en el Cuerpo de Cristo.

 

La Biblia presenta cuatro listas de dones espirituales: 1 Corintios 12:1-11, I Corintios 12:28, Romanos 12:3-8, Efesios 4:7-12. Yo Reconozco 18 dones espirituales

 

El Espíritu intercede. “Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.” (Romanos 8:26-27)

 

A través de Jesucristo una persona nace a una nueva vida. El Espíritu Santo es quien capacita al creyente para poder vivir esa nueva vida

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