VE HOY A TRABAJAR EN MI VIÑA

Pastor Jorge L. Cintrón

 

“Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña. Respondiendo él, dijo: No quiero; pero después, arrepentido, fue. Y acercándose al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Sí, señor, voy. Y no fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dijeron ellos: El primero. Jesús les dijo: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios. Porque vino a vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; pero los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle.” Mateo 21:28-32

 

Los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo, luego que Jesús hubo purificado el templo de Jerusalén, se le acercaron y le dijeron: ¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿y quién te dio esta autoridad? Mateo, luego de este cuestionamiento, presenta tres (3) parábolas que tienen que ver con la autoridad de Jesús..

 

La parábola de los dos hijos (Mateo 21:28-31), la autoridad desafiada,

Los labradores malvados (Mateo 21:33-39), la autoridad no recocida,

La fiesta de bodas (Mateo 22:2-13) la autoridad despreciada

 

La parábola de los dos hijos presenta la historia de un hombre que pidió a sus dos hijos que fuesen a trabajar en su viña. Uno le dijo que no iría y luego fue. El otro le dijo que iría y luego no fue. Al final de la historia Jesús le pregunta a los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? La respuesta es obvia: El primero de los hijos.

 

Es interesante notar que en la parábola no se alaba a ninguno de los dos (2) hijos. Ninguno de los dos (2)  era la clase de hijo que le produce una satisfacción a un padre. Pero el que al final obedeció era incalculablemente mejor que el otro.

 

El hijo ideal habría sido el que aceptara las órdenes del padre con obediencia y respeto y que las cumpliera sin discusión.

 

Esta parábola era una hiriente reprensión a los principales sacerdotes y ancianos por no haber respondido al mensaje de Juan el Bautista que era un llamado al arrepentimiento y a la fe. Jesús les señala que en el reino de Dios los publicanos y las rameras van delante de ellos, los principales sacerdotes y los ancianos; porque ellos si creyeron el mensaje de arrepentimiento y fe que proclamó Juan. No tan solo eso sino que ahora ellos, los  principales sacerdotes y ancianos, cuestionan la autoridad de Jesús para limpiar el templo, enseñar, sanar y hacer milagros.

 

La parábola ilustra dos (2) tipos de personas.

 

Una de ellas: las personas que hablan mucho y hacen poco. Son los que prometen y se comprometen a cualquier cosa, pero se quedan muy cortos al momento de tener que hacer algo.

 

Las otras: las que hablan negativamente sobre realizar algo, pero luego después van y lo hacen.

 

Señalo nuevamente que ninguno de los dos (2)  hijos era la clase de hijo que le produce una satisfacción a un padre y ninguno de los dos (2) es alabado en la parábola.

 

Las personas que hablan mucho y hacen poco; y las que hablan negativamente sobre realizar algo, pero luego después van y lo hacen, ambas, tienen deficiencias espirituales. El creyente maduro es aquel que se somete gozosamente a los reclamos que Dios le hace.

 El predicador en Eclesiastés afirmó: “Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal. No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras. Porque de la mucha ocupación viene el sueño, y de la multitud de las palabras la voz del necio. Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes. Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas. No dejes que tu boca te haga pecar, ni digas delante del ángel, que fue ignorancia. ¿Por qué harás que Dios se enoje a causa de tu voz, y que destruya la obra de tus manos? Donde abundan los sueños, también abundan las vanidades y las muchas palabras; mas tú, teme a Dios’. Eclesiastés 5:1-7)

 

La parábola de los dos (2) hijos es una de un trio de parábolas con las cuales Jesús responde a los cuestionamientos de su autoridad.

 

Hay personas en el día de hoy que desafían la autoridad de Jesús como lo hizo abiertamente el hijo que dijo que no iba a ir a trabajar en la viña; aunque después fue; o solapadamente, como el hijo que dijo que iba a ir a trabajar a la viña y después no fue.

 

Juan en su evangelio escribió,  refiriéndose a Jesús: “A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios”. (Juan 1:11-13)

Jesús dijo: “De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas”. (Juan 10:7-11)

 

Pablo afirmó: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.” (Romanos 5:1l), unos versos antes señaló : “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que, siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” (Romanos 5:8) a autoridad despreciada

 

El vidente Juan, en Apocalipsis, señala que oyó al Cristo Glorificado decir: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono”. (Apocalipsis 3: 20,21)

 

¿Quieres someterte a la autoridad de Jesús? Él te dice: Ven a mi viña

 

N O T A:

 

Si al leer este mensaje quieres recibir a Jesucristo como tu Salvador personal envíame un mensaje a mi correo electrónico. Mi correo electrónico es cadenadeintercesión@yahoo.com Todo correo electrónico será leído solamente por este servidor y mantenido en completa confidencialidad.

 

Este mensaje será presentado el domingo 7 de julio de 2018 a las 10:15am en el Pabellón de Oración de la Primera Iglesia Bautista de Cayey.

Visitas: 2

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de CristianoBook para añadir comentarios!

Participar en CristianoBook

Sobre

Interesantes Articulos

My Privacy Policy Page

Necesitas la Oracion

http://bit.ly/OREMOSADIOS

Si deseas que oremos por ti, tenemos hermanos intercesores orando 24 horas al dia. Oprime SOBRE LA FOTO.

© 2018   Creado por Pablo Roman Caballero.   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio