CON DIOS O EN CONTRA DE ÉL Por el Rev Néstor Blanco

Ningún ser humano puede vivir en un vacío espiritual. Si no cultivamos una vida de oración, estamos cultivando "otra" vida.  Jamás podremos ser neutrales. Jesús lo dijo de manera radical:  "El que conmigo no recoge, desparrama..." 

El Apóstol Pablo le explica a su discípulo Timoteo que los diferentes “formatos” de oración se fundamentan en la naturaleza de Dios: “… Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres” 1ª de Tim. 2: 1-4 En nuestra oración tenemos la oportunidad de conocer a Dios y además de entender cómo es que Él nos conoce. Esto no podría realizarse con plegarias utilitarias, interesadas y distraídas. Es necesario que aprendamos a desarrollar la capacidad de convertir los momentos de oración en hermosas oportunidades de ESTAR en la presencia del Señor. El rey David, un hombre que conocía la vida de oración lo expresó así: “…Suba mi oración delante de ti como el incienso, El don de mis manos como la ofrenda de la tarde”. Salmos 141: 2 Más que para “conseguir” cosas de Dios, debemos orar para conseguir a Dios. Todos podemos vencer en esa lucha tenaz que se produce en nuestro interior cuando separamos tiempo para estar en oración. Debemos mantener claramente el objetivo y la visión de la oración, los cuales son para conocer a Dios, para que la cercanía a su presencia nos toque como tocó a Isaías y para que su santidad inherente nos produzca cambios sustanciales como se los produjo al profeta.

La Oración. Dallas Willard La oración es comunicación con Dios.

Por naturaleza, cuando la oración funciona bien, casi siempre involucra a otras disciplinas y actividades espirituales, especialmente el estudio, la meditación y la adoración. Muy a menudo incluye también a la soledad y al ayuno. Por cierto, que estaríamos ante una vida espiritual disminuida si la oración se practicara solo como una disciplina y no como una manera de colaborar con Dios para lograr cosas buenas y avanzar en los propósitos de su Reino. Sin embargo, la oración puede ser una disciplina, y una altamente eficaz, como se desprende del consejo de nuestro Señor a los que estaban con Él en el jardín de Getsemaní: “Estén alertas y oren, para que no caigan en tentación” Los efectos indirectos de la oración sobre nuestra vida son muy obvios y notables. Muchas veces han sido tratados como la única razón de la oración. Aun cuando oramos por cosas más allá de nuestras propias necesidades y crecimiento espiritual, el efecto de encontrarnos con Dios a través de la oración inunda y fortalece todos los aspectos de nuestra personalidad. Ese encuentro con el Señor deja una impresión indeleble en nuestra mente; y nuestra conciencia de Dios permanece vívida al seguir nuestro camino.

Si Ud. desea ser incluido (o excluido) de esta lista, por favor indíquelo a: blanconestor47@gmail.com 

Visitas: 6

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de CristianoBook para añadir comentarios!

Participar en CristianoBook

© 2017   Creado por Pablo Roman Caballero.   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio