Cómo debe ser el avivamiento espiritual

Éste es un correo que recibí de un hermano en Cristo, preguntándome acerca del avivamiento.         A este hermano lo vamos a llamar Pedro, para no revelar su identidad, y el correo está resumido.


Buenas tardes hermano Manuel, en virtud de tu pregunta de que si asisto a una iglesia, si, tengo dos años convertido al Señor y asisto mi iglesia;  ahí le entregué mi corazón al Señor y recibí en el acto liberación sobrenatural en el nombre de quien es sobre todo nombre: "JESUS", Rey De Reyes y Señor De Señores...

Cuando le pedí información sobre el avivamiento y que deseo esa bendición de parte del Señor, es para que me ayuden y guíen ustedes también, aparte de mis líderes en la Iglesia, mediante referencias bíblica sobre dicha bendición, ya que me apasiona vivir en ese nivel espiritual de comunión con mi Señor: Padre, Hijo y Espiritu Santo. Les ruego que oren por mi para que el Señor se complazca en revelarme mediante su Santa Palabra cómo vencer las tentaciones y luchas que tengo en mi propio ser, que son: resentimiento, orgullo, altivez, falta de perdón y hasta flojera o dejadez en hacer lo que tengo que hacer. Por todo esto es que les abrí mi corazón, hermano.

He entendido que una vez que nosotros recibimos a nuestro Señor Jesucristo en nuestro corazón, las cosas en nuestras vidas cambian de una manera muy drástica debido a que ya no nos movemos solo en el ambito terrenal, sino que ahora todo se concentra en la parte espiritual.  Por todo esto tengo en mi corazón que necesito de sus consejos y sus oraciones para que el Señor me bendiga con esta grande bendición y ser usado por Él como un instrumento escogido para llevar su Santa Palabra y sus bendiciones a los incorversos, así como también a los convertidos.  Gloria a Dios.
Te bendigo en el Nombre de Jesús, Manuel, y quiero que sepas que me agradó mucho saber que te tomaste el tiempo para escribirme.  Gracias, hermano.

Ésta fue mi respuesta:


Hola, Pedro:

Soy Manuel Álvarez.  Disculpe mi tardanza en responderle.  En primer lugar quiero decirle que lo tengo en mis oraciones para que Dios le dé respuestas a sus preguntas, pues quién mejor que Dios.  Ahora bien, Dios también se sirve de hombres  y mujeres para dar sus respuestas.  Ruego a Dios que me dé palabras acertadas que decirle.

Usted, Pedro, desea vivir un gran avivamiento espiritual y estar en un nivel alto de comunión espiritual con el Señor.  Eso está muy bien.  Se pregunta: ¿cómo hacerlo?  En primer lugar, Pedro, lea la Biblia, escudriñe en la palabra de Dios.  Lea los siguientes versículos, por favor:

Jua 5:39  Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;
Col 3:1  Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.

Col 3:2  Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

Col 3:3  Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.

Col 3:4  Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.


La vida antigua y la nueva

Col 3:5  Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;

Col 3:6  cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia,

Col 3:7  en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas.

Col 3:8  Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca.

Col 3:9  No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,

Col 3:10  y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno,

Col 3:11  donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.

Col 3:12  Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia;

Col 3:13  soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

Col 3:14  Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.

Col 3:15  Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.

Col 3:16  La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.

Col 3:17  Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

Una pregunta, Pedro: ¿hacen en su iglesia habitualmente estudios bíblicos en profundidad?  Es fundamental para entender las escrituras y saber lo que Dios demanda de nosotros.

¿Cómo cree usted que es el avivamiento?  ¿Es algo que lo haga dar saltos de alegría?  ¿Es algo que lo haga cantar en voz alta?  Pienso que eso son síntomas del avivamiento, pero no el avivamiento en sí.  Para que haya avivamiento y comunión íntima con Dios, el Evangelio tiene que estar vivo en nosotros, tenemos que practicarlo.  Y, ¿cómo se practica el Evangelio?  Hay dos mandamientos fundamentales:

Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo.

Mar 12:28  Acercándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos?

Mar 12:29  Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es.

Mar 12:30  Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.

Mar 12:31  Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.

Mar 12:32  Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él;

Mar 12:33  y el amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios.

Mar 12:34  Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle.
 


La siguiente pregunta es:  ¿qué haremos para cumplir estos dos mandamientos?  Vamos al capítulo 25 de San Mateo:

El juicio de las naciones

Mat 25:31  Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria,

Mat 25:32  y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.

Mat 25:33  Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.

Mat 25:34  Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.

Mat 25:35  Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis;

Mat 25:36  estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.

Mat 25:37  Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber?

Mat 25:38  ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos?

Mat 25:39  ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?

Mat 25:40  Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.

Mat 25:41  Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.

Mat 25:42  Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;

Mat 25:43  fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.

Mat 25:44  Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?

Mat 25:45  Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis.

Mat 25:46  E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna. 


Pedro, tendremos un verdadero avivamiento en nuestro corazón y una verdadera comunión con el Padre, cuando practiquemos los versículos anteriores.

Para confirmar lo anterior, vamos a la epístola de Santiago:

La fe sin obras es muerta

Stg 2:14  Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?

Stg 2:15  Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día,

Stg 2:16  y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?

Stg 2:17  Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.

Stg 2:18  Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.

Stg 2:19  Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.

Stg 2:20  ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?

Stg 2:21  ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?

Stg 2:22  ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras?

Stg 2:23  Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.

Stg 2:24  Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe.

Stg 2:25  Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino?

Stg 2:26  Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta. 


Ahora le pregunto, Pedro: ¿qué hace usted para avivar el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo en su corazón?

¿Cómo vencer tentaciones, resentimiento, orgullo, altivez, falta de perdón y hasta flojera o dejadez en hacer lo que tengo que hacer?

  Siga leyendo, por favor.  Espero que no se le haga largo.  Probablemente le surgirán muchas preguntas.  No dude en hacérmelas.  Gustosamente le responderé.

Mat 26:40  Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora?

Mat 26:41  Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.
 

En los siguientes versículos leemos cómo el diablo tienta a Jesús usando las Santas Escrituras y Jesús rechaza la tentación usando también las Santas Escrituras.

Luc 4:1  

Tentación de Jesús

Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto

Luc 4:2  por cuarenta días, y era tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales, tuvo hambre.

Luc 4:3  Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.

Luc 4:4  Jesús, respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios.

Luc 4:5  Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra.

Luc 4:6  Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy.

Luc 4:7  Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos.

Luc 4:8  Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás.

Luc 4:9  Y le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo;

Luc 4:10  porque escrito está:
 A sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden;

Luc 4:11  y,
 En las manos te sostendrán,
 Para que no tropieces con tu pie en piedra.

Luc 4:12  Respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios.

Luc 4:13  Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo.


En el siguiente pasaje, Jesús manda a sus discípulos dos veces que oren para que no entren en tentación:


Luc 22:39  Y saliendo, se fue, como solía, al monte de los Olivos; y sus discípulos también le siguieron.

Luc 22:40  Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación.

Luc 22:41  Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró,

Luc 22:42  diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.

Luc 22:43  Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle.

Luc 22:44  Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.

Luc 22:45  Cuando se levantó de la oración, y vino a sus discípulos, los halló durmiendo a causa de la tristeza;

Luc 22:46  y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad para que no entréis en tentación.



No quiero extenderme más en este correo, pues es mejor ir paso a paso.  Como le dije antes, probablemente le surjan muchas más dudas y preguntas.  Gustosamente le atenderé, Pedro.  En todo caso, es bueno que también exponga todo esto a su pastor, pues su comunión con Cristo se refuerza estando en comunión con su congregación y para ello es necesario que confíe estas cosas a su pastor.

Le espero nuevamente.  Reciba mi bendición.

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Etiquetas: avivamiento, espiritual

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