Cristianos y Cristianas adorando a Dios 24 horas al día!
Pablo Roman Caballero
Director
Curso: Soteriologia
LECCIÓN N.-12
TEMA:
LA SANTIFICACIÓN O SANTIDAD
TEXTO BASE:
“Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;…” (Efesios 4.11-13).
UNA VERDAD PRÁCTICA:
La voluntad de Dios, es la santificación# de la Iglesia; desnaturalizada a través de los siglos, por muchas manchas y arrugas. Los cristianos evangélicos de la actualidad, tenemos la responsabilidad histórica, de ponernos en las manos de Dios y de hacer nuestro mayor aporte, para el completamiento de nuestra condición humana (nuestra santificación); de modo, que podamos contribuir a la santificación de la Iglesia y al nacimiento del hombre nuevo individual y comunitario. “…mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios” (1 Corintios 6.11).
UN PUNTO DE PARTIDA:
El primer privilegio, es que nadie nos puede juzgar por cosas meramente externas. Dios ya ha hecho todo, no nos queda a nosotros ningún acto religioso externo para alcanzar la salvación o la santificación. En la santificación y el lavamiento, se tienen dos acciones complementarias. La santificación de la iglesia, es hacerla santa; mientras su purificación, podrá referirse al perdón de los pecados, que acompaña a la regeneración y se simboliza en el bautismo. El señor Jesucristo, es el modelo de hombre; además, de redentor. “Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad, a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo” (2 Tesalonicenses 2.13-14).
OBJETIVOS DEL TEMA:
Aprender, que el proceso de la SANTIFICACIÓN, trata con nuestro carácter y conducta; como hijos de Dios.
Conocer, como Dios nos declara justos; pero, por medio del Espíritu Santo, llegamos a ser justos.
Comprender, que la SANTIFICACIÓN es un proceso contínuo; desde su comienzo, hasta que nos arrepintamos totalmente.
Evidenciar, que la SANTIFICACIÓN significa: separarnos del pecado y dedicarnos totalmente a Dios.
La doctrina de la SANTIFICACIÓN, es de gran importancia; porque tiene que ver, con la vida diaria o constante del cristiano evangélico. Por lo que es, una consideración, supremamente práctica. Existen variadas enseñanzas, que han sido proclamadas, bajo este encabezamiento. Por eso es vital, examinar esta enseñanza, a fin de no ser llevado(a) por nociones falsas, en este gran tema. Ahora se hace necesario, conocer todos los beneficios que están disponibles; para todo el que cree, mediante esta provisión.
EL SIGNIFICADO DE LA SANTIFICACIÓN.
En las Sagradas Escrituras, la SANTIFICACIÓN tiene dos significados; uno es predominante y el otro es una consecuencia o depende como resultado del predominante. Es de gran importancia, que se mantengan, en este orden. La primera definición, viene al mencionar el tema, en su pureza; pero éste, no es su significado primario o predominante.
SIGNIFICADO PREDOMINANTE.
El vocablo «santificación» significa «ser hecho santo». Hace referencia, a la: dedicación, consagración o separación; para un uso específico y santo.
En el Antiguo Testamento.
Muchos objetos inanimados estaban santificados:
Casa.- “Cuando alguno dedicare su casa consagrándola a Jehová, la valorará el sacerdote, sea buena o sea mala; según la valorare el sacerdote, así quedará” (Levítico 27.14).
Terreno.- “Si alguno dedicare de la tierra de su posesión a Jehová, tu estimación será conforme a su siembra; un homer de siembra de cebada se valorará en cincuenta siclos de plata” (Levítico 27.16).
Los utensilios del templo.- “Asimismo hemos preparado y santificado todos los utensilios que en su infidelidad había desechado el rey Acaz, cuando reinaba; y he aquí están delante del altar de Jehová” (2 crónicas 29.19).
Esto significa, que los utensilios estaban apartado; para el uso, en la adoración a Dios. No podían utilizarse, para ningún otro propósito. Belsasar tomó los utensilios que estaban consagrados para la adoración a Dios y por eso Dios le destruyó; porque tomó vino en ellos, adorando dioses paganos. “Entonces fueron traídos los vasos de oro que habían traído del templo de la casa de Dios que estaba en Jerusalén, y bebieron en ellos el rey y sus príncipes, sus mujeres y sus concubinas. Bebieron vino, y alabaron a los dioses de oro y de plata, de bronce, de hierro, de madera y de piedra. En aquella misma hora aparecieron los dedos de una mano de hombre, que escribía delante del candelero sobre lo encalado de la pared del palacio real, y el rey veía la mano que escribía” (Daniel 5.3-5).
Las personas, también eran santificadas:
Los primogénitos.- En Israel eran apartados y santificados al Señor. “Conságrame todo primogénito. Cualquiera que abre matriz entre los hijos de Israel, así de los hombres como de los animales, mío es” (Éxodo 13.2).
En la Santificación de cada apunte, aquí descrito, no hay implicación de algún pensamiento, acerca del lavamiento (pureza) moral. Simplemente, eran separados, para servir a Dios. Esta es una enseñanza muy importante, para el cristiano evangélico; quien debe reconocer, que es un instrumento escogido y apartado, para un propósito muy especial; que debe dar Gloria a Dios. En este sentido, ya está santificado.
Jeremías fue santificado, antes de nacer. “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones” (Jeremías 1.5). Eso no indica, que Jeremías era perfecto; sino, que fue apartado y consagrado, para servir a Dios.
El Señor Jesús, expresó que fue santificado, por el Padre. “¿al que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú blasfemas, porque dije: Hijo de Dios soy?” (Juan 10.36). También afirmó: “Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad” (Juan 17.19). El Señor Jesús, ya era perfecto; pero, estas citas explican el propósito, para el cual, Él fue apartado: Venir al mundo, para proveer la redención, a la humanidad. La palabra griega “ekklesía”, significa: los llamados aparte. Cada miembro de la Iglesia, ha sido llamado especialmente, para ser apartado y anunciar la Gloria de Dios. Es santificado ante Él, en el sentido predominante. La idea básica, es separarse de las relaciones que son contrarias a la voluntad de Dios; para establecer las que armonicen, con esa voluntad divina.
En el Nuevo Testamento.
La palabra «santo» o «santificado» (es la misma raíz), se aplica a personas que no son regeneradas. “Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos. Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios. Porque ¿qué sabes tú, oh mujer, si quizá harás salvo a tu marido? ¿O qué sabes tú, oh marido, si quizá harás salva a tu mujer?” (1 Corintios 7.14-16). Entonces explica: «El marido incrédulo, es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido, pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos». Aquí la declaración de que los hijos son «santos», no quiere decir necesariamente que sean regenerados, porque el padre incrédulo, también es declarado santo. Se ordena al marido o a la esposa cristiana evangélica, obrar por la salvación del incrédulo. Pablo dice: «¿Qué sabes tú, oh mujer, si quizás harás salvo a tu marido? ¿O qué sabes tú, oh marido, si quizás harás salva a tu mujer?» (1 Corintios 7.14-16).
Dios tiene un pacto con una familia, en la cual, al menos uno de los padres, es creyente. El hombre o la mujer cristianos evangélicos, tienen el derecho de reclamar el pacto de Dios y declarar: «Mi familia es una institución santa; mi marido (o mi esposa, como sea el caso) y mis hijos están en una relación santa con Dios». Es como cuando Dios estableció Su pacto con Abraham y dijo: « Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de ti. Y te daré a ti, y a tu descendencia después de ti, la tierra en que moras, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos» (Génesis 17.7-8). Esto no garantizaba, que todos los hijos de Abraham, serían regenerados. Pablo explica: «No que la palabra de Dios haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas,…» (Romanos 9.6; Romanos 2.28-29). Si alguien que ha tenido el privilegio de nacer, dentro de una familia del pacto de Dios, le da la espalda y rechaza su gracia, entonces Hebreos 10.29, indica que estará sujeto, a un castigo mucho más severo.
SIGNIFICADO CONSECUENTE O COMPLEMENTARIO.
Es el lavamiento y purgación, de la contaminación moral. Esta es una experiencia progresiva. No es semejante a la Justificación, que es un acontecimiento ocurrido una sola vez (no hay grados de progreso en la Justificación). La Santificación, es un tanto crisis, como también, proceso. Existe la Justificación posicional, pero no la Justificación progresiva. La Santificación, contiene tres factores de tiempo o aspectos o fases distinguidas, así…
Acto inicial o posicional.
En el momento cuando la persona nace de nuevo, es “santificada”. “Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios” (1 Corintios 6.11). “Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad, a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo”. Esta, es la santificación posicional. Es en ese momento cuando la santidad del Señor Jesucristo, es imputada en el creyente. Pero, todavía no es santo, en su diario vivir; sin embargo, la santidad del Señor Jesucristo, ha sido depositada o dispuesta a su favor. De esta misma manera, es semejante la justicia del Señor Jesucristo, colocada a favor del creyente, cuando es justificado.
El Señor Jesucristo ha hecho al creyente, tanto justificación, como santificación. “Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor” (1 Corintios 1.30). Por lo que hay una diferencia entre justificación y santidad. La justificación, es una manifestación legal y está relacionada, con la rectitud del creyente. Se aplica a la conducta y lo que la persona realiza.
Ahora, en el caso de la santidad; ella está relacionada directamente con el carácter; es decir, lo que la persona es. Los creyentes son llamados santos, en el momento en que son salvos. “…a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro:…” (1 Corintios 1.2). Es decir, literalmente llamados santos. Sin embargo, los hermanos Corintios, estaban lejos de ser la iglesia perfecta. Fueron acusados de ser carnales, como también, fueron culpables de numerosos y horribles pecados. Esta situación se convierte en una ilustración práctica, del primer aspecto de la santificación. Eran posicionalmente santos, por la santidad del Señor Jesucristo, imputada en ellos; pero, estaban muy distantes, de manifestar su santidad, en la vida práctica. En 1 Corintios 1.8, el apóstol Pablo les califica de irreprensibles; pero, en el resto de la carta, los culpa de todo mal comportamiento.
Los siguientes textos, fortalecen todo el argumento de este punto: “Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, a los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Efeso:…” (Efesios 1.1). “…a los santos y fieles hermanos en Cristo que están en Colosas: Gracia y paz sean a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo” (Colosenses 1.2). “Judas, siervo de Jesucristo, y hermano de Jacobo, a los llamados, santificados en Dios Padre, y guardados en Jesucristo:…” (Judas 1).
La base de esta santificación, es el sacrificio del Señor Jesús en la cruz. “En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre” (Hebreos 10.10). “Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta” (Hebreos 13.12).
Proceso práctico.
El apóstol Pablo, se refiere a los hermanos de Tesalónica, como: santificados. “Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad,…” (2 Tesalonicenses 2.13). Sin embargo, ora por la santificación de ellos. “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo” (1 Tesalonicenses 5.23). El apóstol reconoce, que estos hermanos eran santificados, en la santidad que les imputaba el Señor Jesucristo; pero necesitan, que esa santidad imputada, se realice progresivamente en su diario vivir cristiano evangélico.
De manera similar, se le enfatiza a los Colosenses. “Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno, donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos. Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia;…” (Colosenses 3.8-12). Los versículos 9 y 10, indican que ha sucedido algo en el creyente. Luego son amonestados, en los versículos 8 y 12. Ellos tenían algo posicionalmente, pero debían alcanzarlo de manera experimental, es decir vivirlo.
De esta manera, la santificación es considerada, como un proceso contínuo; a través de toda la vida del cristiano evangélico. No es algo negativo. Una persona no es considerada santa, por las cosas que no hace. La virtud, no puede ser juzgada por los vicios, de los cuales se abstiene el ser humano, Debe existir una conformación positiva, hacia el testimonio del Señor Jesucristo. Se debe observar como un crecimiento gradual, no hacia; sino, en la Gracia de Dios. “Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén” (2 Pedro 3.18). “Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor” (2 Corintios 3.18). Romanos 8.29; Filipenses 1.6.
No se encuentra ninguna promesa en las Sagradas Escrituras, en la que un cristiano evangélico estando en vida; alcanzará un carácter, que le impedirá pecar. “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros” (1 Juan 1.8). Algunos maestros enseñan, que es posible tener la experiencia de la santificación, una segunda obra de gracia. “Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es” (Juan 3.6). El corazón es purificado, limpiado y hecho santo. Es cambiado de esa naturaleza pecadora innata y de ese tiempo en adelante, las tentaciones vendrán de afuera; no desde lo interno del corazón santificado. Nadie jamás, llegará a ser perfeccionado, en esta naturaleza caída y confrontado por las tentaciones. Lo más importante, es que ya poseemos una victoria muy grande y gloriosa, después de ser santificados de manera posicional en el Señor Jesucristo; ahora la carne, tendrá de manera progresiva, que ir sujetándose al Señor Jesucristo, mientras estemos con vida y Él nos ayudará a vencer, si tenemos voluntad que querer hacerlo. De esta manera el pecado se va removiendo, poco a poco de nuestra vida.
Dios nunca edificará, sobre nuestra vieja naturaleza, carnal y pecaminosa. Siempre inicia, con algo nuevo. Por eso el Señor Jesús le dijo a Nicodemo: “No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo” (Juan 3.7). La carne, nunca llega a ser espiritual; tampoco espere, que llegue a ser. La misma carne que posee la persona más santa, es la misma que tiene, el peor de los pecadores. El apóstol Pablo, hace un paralelo con los dos primeros hijos de Abraham y expresa las dos naturalezas del creyente. “Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos; uno de la esclava, el otro de la libre. Pero el de la esclava nació según la carne; mas el de la libre, por la promesa” (Gálatas 4.22-23). “Pero como entonces el que había nacido según la carne perseguía al que había nacido según el Espíritu, así también ahora” (Gálatas 4.29). La carne, siempre se opone al Espíritu. ¿Qué debemos hacer? “Mas ¿qué dice la Escritura? Echa fuera a la esclava y a su hijo, porque no heredará el hijo de la esclava con el hijo de la libre” (Gálatas 4.30). Ismael, no podía ser el heredero. Debía ser expulsado. “Por tanto, dijo a Abraham: Echa a esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de heredar con Isaac mi hijo” (Génesis 21.10).
Esta debe ser la manera, de tratar con la carne; por eso el apóstol Pablo amonesta: “Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro” (Romanos 6.11). La carne no podrá ser vencida, por erradicación. Siempre estará allí, en tanto que nosotros estemos en este cuerpo terrenal. Tampoco puede ser vencida, por supresión. Honestamente, con muchas las personas que han intentado obtener esta victoria, con el poder de su voluntad y esfuerzo sobre la carne; pero, han fracasado, de una u otra forma. Porque no solamente los pecados del creyente, son los sexuales, o por dinero o por poder; hay tantas maneras y formas de pecar, que realmente, casi nos dejan, sin esperanza alguna. Por eso la victoria, solo puede ser vista, mediante la identificación con el Señor Jesucristo. El apóstol Pablo expresó lo siguiente: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí” (Gálatas 2.20).
El apóstol Pablo se ve identificado con el Señor Jesucristo, en Su muerte sobre una cruz. Él afirma: “Cuando el Señor Jesús murió, yo morí con Él”; identificándose con su naturaleza carnal. De igual manera, en la resurrección del Señor Jesús. Por eso podía expresar, que vivía en el Señor Jesucristo. Esta es la nueva vida, victoriosa y resucitada (Gálatas 2.20). De ahí que, el siga explicando: “¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva” (Romanos 6.3-4). Y el énfasis, realmente se encuentra aquí: “Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro” (Romanos 6.11). Esta es la parte práctica, que nos corresponde; considerarnos muertos, al pecado. “…sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado” (Romanos 6.6-7).
No existe ninguna esperanza bíblica, al efecto de que algunos cristianos, hayan muerto al pecado y otros no. Todos los que realmente han creído, están muertos al pecado, en el sacrificio del Señor Jesús; pero, no todos los creyentes, han tomado las riquezas que fueron provistas para ellos, en esa muerte. No se les está pidiendo que mueran experimentalmente, se les motiva, a que se reconozcan verdaderamente muertos al pecado (Romanos 6.6). Sin olvidar, que después de esa muerte, siguió la resurrección (Romanos 6.5). Ahora corresponde hacer, la parte práctica y diaria. “No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia” (Romanos 6.12-13). ESTA ES LA SANTIFICACIÓN PROGRESIVA. ALELUYA.
También se requiere comprender, el significado de las palabras en la Biblia; tal es el caso de la palabra: “perfecto”. En el Nuevo Testamento, se encuentra la perfección de los hijos de Dios. “Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios” (2 Corintios 7.1). “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” (Mateo 5.48). El sentido de esta palabra “perfecto”, indica realmente “madurez”, crecimiento espiritual, no perfección sin pecado. “…Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé” (Génesis 6.9). Pero su embriaguez y vergüenza posterior; indica que no era perfecto y sin pecado (Génesis 9.20-27). Job es mencionado en las Escrituras, como perfecto y sin pecado. “Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal” (Job 1.1). Pero más tarde, Job dice lo siguiente: “Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en polvo y ceniza” (Job 42.6).
La madurez, depende de un crecimiento constante. Se puede mencionar que una manzana verde, está perfecta; para esa etapa de su desarrollo y aún no está madura. Es posible que pueda ocurrir lo mismo, con el fruto del Espíritu (Gálatas 5.22); que es perfecto en la vida de un cristiano, aunque no haya alcanzado su plena madurez. “…hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;…” (Efesios 4.13).
Hay una cita en las Sagradas Escrituras, que ha causado múltiples malentendidos y es la siguiente: “Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios” (1 Juan 3.9). Esto se aclara cuando se examinan los tiempos de los verbos, todos ellos están en tiempo presente; mientras que el apóstol Juan enseña, que el que es nacido de Dios, no practica el pecado. No es la experiencia usual, de su vida. Pecar, es lo usual en el pecador y lo inusual, es en el creyente.
Acto completo o final.
La perfección sin pecado y el ser completamente santificado, aguardan el traslado de la Iglesia o después, en la Segunda Venida del Señor a la tierra, con Su Iglesia. En ese instante, el creyente será liberado del dominio de la carne. “Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas” (Filipenses 3.20-21). “…para que sean afirmados vuestros corazones, irreprensibles en santidad delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos” (1 Tesalonicenses 3.13).
Hemos sido salvados, del castigo por el pecado; estamos siendo salvados, del poder del pecado y seremos salvados, de la presencia del pecado. “Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es” (1 Juan 3.2). Mientras tanto, debemos motivarnos. “Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén” (2 Pedro 3.18). Al tener la esperanza de la Gloria del Señor, estaremos como contemplando en un espejo, lo que nos va a suceder. “Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor”.
LOS MEDIOS DE LA SALVACIÓN.
Como sucede en las tantas fases, de la experiencia cristiana; existe un medio divino de santificación, como una intervención humana, por la otra parte.
POR EL LADO DIVINO.
La intervención del Padre. Es JEHOVÁ.
El Señor Jesús oró al Padre, por sus discípulos. “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad” (Juan 17.17). El apóstol Pablo oró al Padre. “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que os llama, el cual también lo hará” (1 Tesalonicenses 5.23-24). El Padre reconoce la santidad del Señor Jesús, a favor de los creyentes. “Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención;…” (1 Corintios 1.30).
La perfección del creyente, seguramente es una obra de gran importancia, para el Padre. “Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén” (Hebreos 13.20-21). Esto puede evidenciarse, cuando el Padre recurre a medidas disciplinarias, que adelantan el proceso en la vida del cristiano. “Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad” (Hebreos 12.9-10).
La intervención del Hijo. Es el Señor JESUCRISTO.
Mediante el derramamiento, de Su propia sangre preciosa. “En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre” (Hebreos 10.10). “Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta” (Hebreos 13.12). “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha” (Efesios 5.25-27).
La intervención del Espíritu Santo. Como nuestro AYUDADOR.
El poder y la unción moradora del Espíritu Santo, es quizás, el agente más grande, que puede darnos la victoria sobre la carne. “…elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas” (1 Pedro 1.2). “…para ser ministro de Jesucristo a los gentiles, ministrando el evangelio de Dios, para que los gentiles le sean ofrenda agradable, santificada por el Espíritu Santo” (Romanos 15.16). “…porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis” (Romanos 8.13). “Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis” (Gálatas 5.17).
Las obras de la carne, están mencionadas en el Nuevo Testamento. “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios” (Gálatas 5.19-21). Y en contraposición, se encuentra el fruto del Espíritu. “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley” (Gálatas 5.22-23).
Indiscutiblemente, es un contraste sorprendente. Cuán importante, es que cada cristiano, pueda aprender a vivir en el Señor Jesucristo; Él es la viña, que puede dar fruto, sobre la rama de Su propia vida. “Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer” (Juan 15.4-5). El Espíritu Santo, es un maravilloso santificador. Cuando los creyentes han recibido la plenitud del Espíritu Santo, las cosas del mundo, pierden su interés o atractivo. Cuando el Espíritu Santo, ha llenado un corazón; realmente, existe muy poca afición, por aquello que desagrada a Dios. “Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne” (Gálatas 5.16).
POR EL LADO HUMANO.
Sin duda alguna, Dios es quien santifica al creyente. Ningún ser humano, podrá hacerlo por sí mismo. El apóstol Pablo enseña: “…porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (Filipenses 2.13). Por otra parte en las Sagradas Escrituras, se motiva al creyente a que reconozca, que nadie puede actuar por otro y que se requiere de su participación. “Santificaos, pues, y sed santos, porque yo Jehová soy vuestro Dios” (Levítico 20.7). “…porque entonces no la podían celebrar, por cuanto no había suficientes sacerdotes santificados, ni el pueblo se había reunido en Jerusalén (2 Crónicas 30.3). Ezequías encontró en la Ley, que Israel, debía celebrar la pascua, el primer mes de cada año; no lo estaban haciendo, así que el rey ordenó, que la celebración se mantuviera. Por no estar preparados los sacerdotes, les dio treinta días más, para que se santificaran. Josué 3.5; 2 Corintios 7.11; 2 Timoteo 2.20-21. ¿Qué puede hacer un creyente, para santificarse, limpiarse y purgarse? Puede emplear los medios que Dios ha provisto y colocado a su disposición; tomando la limpieza y santificación, que Dios ha puesto a su favor. ¿Cuáles son esos medios, que están a su disposición?
La FE.
Es por la FE, que el creyente se apropia del poder de la sangre santificadora del Señor Jesucristo. “…para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados” (Hechos 26.18). “…y ninguna diferencia hizo entre nosotros y ellos, purificando por la fe sus corazones” (Hechos 15.9).
La OBEDIENCIA a la Palabra de Dios.
La Palabra de Dios, es un gran medio de santificación. “Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado” (Juan 15.3). “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad” (Juan 17.17). “…para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,…” (Efesios 5.26). “…pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” (1 Juan 1.7). Dejarse guiar por la Palabra de Dios, en caminar en luz. “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino” (Salmo 119.105). De la única forma, en que la Palabra de Dios, se pueda convertir en un agente limpiador en nuestras vidas, es mediante la obediencia a ella. Esa obediencia, debemos colocarla nosotros.
ENTREGAR el control de su vida, al Espíritu Santo.
La acción del Espíritu Santo, es obligar al creyente. Su mover, es mediante una rendición y una cesión de nuestro cuerpo a Él. Él es quien toma la Palabra y con su Gracia, hace claro el mensaje; persuadiendo al oyente, para que pueda obedecerle. “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir” (Juan 16.13).
CONSAGRACION personal.
Con la experiencia inicial de la santificación, esta da a lugar en la conversión; entonces Dios separa al creyente, como a un instrumento escogido, para Su uso y Gloria. Cuando el creyente toma la decisión, de apartarse de las cosas del mundo y de la carne; se rinde a la perfecta voluntad de Dios, para su vida. Este creyente, ha reconocido y recibido al Señor Jesucristo, como su Salvador; por lo que ahora, entrega su vida, al que le es Rey y Señor personal. Aquí se consolida, el verdadero acto de santificación. “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” Romanos 12.1-2).
Esta rendición definitiva, a Dios; constituye la condición adecuada, para la santificación práctica. Esto involucra, entregar todo nuestro cuerpo a Su voluntad. “…ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia” (Romanos 6.13). “Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia” (Romanos 6.19). “Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra” (2 Timoteo 2.21).
CONCLUSIÓN:
Cuando un experto conocedor del bronce fino, comienza a hurgar entre la basura, en las afueras de la ciudad; de repente, descubre un objeto de bronce, en condiciones muy deterioradas: está sucio, viejo, manchado y golpeado. En su experiencia, al analizar el objeto, reconoce su calidad y valor. Abre un camino en medio de la basura, llega hasta el, lo levanta y lo aparta. Cuando hace esto, recupera el objeto. Esto aplicado al contexto humano, se denomina santificación inicial. Por supuesto, este artesano experto, debe dedicar muchas horas, para limpiar el objeto; luego debe alisar las abolladuras, es decir, restaurarlo a su estado inicial y finalmente pulirlo o lustrarlo; hasta que llegue a ser algo bello y de gracia a su casa, sobre una mesa; porque ha surgido, una hermosa vasija de bronce fino. Este proceso de santificación en el hombre, es la segunda definición de la santificación.
Cuántas veces hemos pedido a Dios, que nos limpie; tal vez su respuesta sería, límpiate a ti mismo. Existen muchas formas, para mantener nuestros pasos, fuera del camino que nos conduce al pecado y a nuestros ojos, de todo lo que nos llama la atención y se convierte en tentación. Podemos leer o estudiar la Palabra de Dios; orar y buscar el rostro de Dios; mantenernos en un lugar y gozar de la compañía espiritual de otros. Cuando hacemos esto, Dios realmente, hará Su parte. Dado que uno de los propósitos de Dios, es hacer al hombre santo; para que el hombre sea santo, debe rendirse totalmente a Dios, a fin de que Dios pueda perfeccionar Su obra en él.
Un problema trascendental, es la hora de la MUERTE. No se sabe que exista otro medio, para estar siempre preparado, a bien morir; como la doctrina de la santificación, del momento presente. Nadie sabe ni el día, ni la hora, en que ha de morir. Sólo sabemos, que nuestra vida no tiene de real, más que el instante actual; es lo único, que hay que santificar y ¿quién mejor preparado para la muerte, que el que está santificando su último ahora? Hay que ceñir toda la vida y toda la actividad, a ese instante que está transcurriendo; pero esta actividad, si ha de ser fecunda, debe ser moderada. Es su cualidad más necesaria y quizás, la menos estimada. Hemos afirmado, que en nuestro hacer, no debemos olvidar que hacer, sobre todo: es dejar hacer al Señor.
¿Qué sabemos nosotros, del Plan divino? Conocemos una verdad muy importante y es que el momento presente es la revelación de la voluntad de Dios para nosotros y en él, está encerrada la gracia necesaria para santificarlo. Por tanto, limitar nuestra vida a santificar lo que Dios nos da que hacer o que sufrir a cada instante, equivale a decir: que nuestra actividad es conforme al Plan de Dios. Toda santidad para cada uno, depende del cumplimiento de la voluntad de Dios. Pero aunque depende de eso, no consiste en eso; sino, en la posesión de Dios por la misericordia. Quiere esto decir sencillamente, qué si quieres llegar a la unión con Dios debes, seguir el PLAN y acción de Dios; es decir, cumplir su voluntad... Toda santidad depende del cumplimiento de la voluntad de Dios y este cumplimiento, es también el mayor efecto y manifestación de la santidad.
EVALUACION
Para esta Clase, necesitas presentar una Exegesis. Lo vas hacer en una forma muy basica. Vas a ir al comienzo de la clase, y por cada seccion vas a escribir un parrafo de 5 oraciones resumiendo en TUS PROPIAS PALABRAS (NO REPITIENDO LO QUE DICE EL ESTUDIO) lo que se dice en esa seccion, asi como si tu fueras el maestro y lo estuvieras enseñando a otras personas.
Esto lo haras hasta llegar a la conclusion. El proposito es irte preparando mas estudios mas avanzados, ya que la Exegesis se usa mucho en estudios post-grado. Gracias.
Etiquetas:
Permalink Responder para maria rocio rodriguez joya el diciembre 25, 2011 a las 4:32am ESTOY TRATANDO DE ENTENDER EL METODO PARA RESPONDER A ESTA CLASE POR ESO ME ESTOY COMUNICANDO DE ESTA MANERA PAARA SABER SI ES EN ESTA PARTE DONDE DEBO PRESENTAR MIS RESPUESTA PORFEVOR RESPONDERME SI ES EN ESTA PARTE DONDE DEBOESCRIBIR MI EXEGESIS.GRACIAS
Permalink Responder para maria blanco el diciembre 30, 2011 a las 7:56pm La Santificacion (Clase 20 Instituto Basico)
.- TEMA:
LA SALVACIÓN
Maria blanco
EVALUACION
Para esta Clase, necesitas presentar una Exegesis. Lo vas hacer en una forma muy basica. Vas a ir al comienzo de la clase, y por cada seccion vas a escribir un parrafo de 5 oraciones resumiendo en TUS PROPIAS PALABRAS (NO REPITIENDO LO QUE DICE EL ESTUDIO) lo que se dice en esa seccion, asi como si tu fueras el maestro y lo estuvieras enseñando a otras personas.
Esto lo haras hasta llegar a la conclusion. El proposito es irte preparando mas estudios mas avanzados, ya que la Exegesis se usa mucho en estudios post-grado. Gracias.
Tema: la salvación:
Texto: efecios 2:1-3
Introducción:
La salvación es sin duda,otro de los temas mas importantes de toda la biblia
1.-consecuencias por no tener en cuenta a Dios.
y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios,Dios los entrego a una mente reprobada,para hacer cosas que no combienen como fornicasion,homicidios ,contiendas en fin de cosas que no agrada a Dios estas son las consecuencias por no tener en cuenta con Dios.( Romanos 6:23, por que la paga del pecado es muerte.esto es lo que les espera si no se arrepienten y toman en cuenta a DIOS que el sea el centro de su vida y que el more en nosotros.
II.-¿Qué O QUIEN PODRA CAMBIAR,NUESTRA CONDICION DE HOMBRE NATURAL.
No podrá venir de nosotros mismos.
Debe venir y ser con una condición similar a la nuestra antes de la desobediencia
Y que sea un experto en rescate o salvar lo que lla esta perdido.
Solo Dios puede enviar o dar que se arrepientan y reciban asu hijo Jesucristo como salvador y que lo reconozcan como salvador de nuestras vidas
1.-un salvador
Por lo tanto el salvador vendrá con todo el respaldo y autoridad de Dios para salvar al pecador y se ofresera como sacrificio para en cumplimiento
De lo establesido por Dios,se cumpla la ley y asuma el pecado de la humanidad,para de una vez y para siempre .
El hombre puede recibir la salvación a travez del cordero de Dios que quita el pecado del mundo .pero eso esta que usted y yo lo recibamos en nuestro corazón como el único y suficiente salvador
Que reconozcamos que si Dios nada somos el es el único camino para llegar a el
III.—ALGUIEN QUE ERRADICARA TOTALMENTE EL MAL DE LA CREACION
1.-´´para esto apareció el hijo del hombre,para deshacer las obras del diablo´´( 1 juan 3:8).
Dos verdades sencillas.
1.-la persona que vive una vida de pecado es del diablo.
2.-el hijo de Dios vino para destruir lo que es del diablo.
La complicación aveses es sencillo:
Con quien vamos estar en la lucha espiritual por medio de su vida muerte y resurrección ,jesus hizo posible la destrucción del pecado
Recibiendo al señor Jesucristo en nuestro corazón atravez de la fe y creyendo e el efecios 2:8.
Conclucion:
En este consiste el amor :no en que nosotros hayamos amado a Dios si no el a nosotros,en vio a se hijo en propiacion por nuestros pecados todos somos valiosos para el ,el ama al ser humano especialmente a usted como sifuera la única persona perdida en el mundo
Permalink Responder para jose leonardo vargas sanchez el enero 3, 2012 a las 8:23pm LA SANTIFICACION O SANTIDAD. TAREA JOSÉ LEONARDO VARGAS SÁNCHEZ
¿QUE ES SANTIDAD? .- JAGIASMOS.- que significa separados para Dios, el destino y propocito de Dios para nosotros inicia; en quitar lo que no nos sirve y este proceso es la santificacion del creyente,proceso durante el cual implica la ayuda de Dios y el alejarnos del pecado (Rom 6.19)en el antiguo testamento muchos objetos eran santificados incluyento los hijos primogenitos de cada familia, en simbolo de que cada instumento(es decir cada persona) ahora es escogido por Dios para santidad y termina en un propocito o plan.y para las personas inconversas el plan es llevar a los pies de Cristo todo aquel que crea para que sea santificado y luego santo para Dios.
SIGNIFICADO CONSECUENTE O COMPLEMENTARIO, la biblia enseña que al ser justos delante de Dios necesitamos renovar la manera de pensar (lavar) nuestros pensamiento a fin de entender los pensamientos de Dios nuestra moral esta sucia y debe ser lavada (Rom 12.2 tito3.5) este propocito lleva como fin la santidad delante de Diospara alcanzar la gloria del señor jesucristo (2 Tes 2.13) esa santificacion es una “credencial” que va delante de nosotros cuando estamos delante de Dios pues esta “credencial” va moldeando nuestro carácter.este moldear de nuestra vida lleva un proceso día a día, paulatino y constante. Es importante entender que al ser justificados y santos para Dios ya poseemos una victoria muy grande solo tenemos que ir enseñando a nuestra carne a sujetarse a la nueva manera de vivir(espiritualmente) él nos ayudara a vencer.(ROM 6.12-13).Cabe mencionar que la palabra perfecto en la biblia su significado es maduro o madurar; que nos enseña que los planes de Dios son pàra madurarnos en el conocimiento de él, y poder alcanzar la estatura de cristo (mateo 5.48) pero esta madurez o crecimiento depende de una relación constante.
LOS MEDIOS DE LA SALVACIÓN. Los proporciona Dios mismo ya que por jesus encontramos el único medio para la salvación santificacion, justificacion, etc,etc (heberos 13.20-21) haciendo en nosostros lo que nos conviene el espíritu santo juega un papel importantisimo pues es nuestro ayudador, nuestra guía para ver el camino, y andar en èl ,llenando nuestro corazón para hacer lo que agrada a Dios. Mientras que por el lado humano no existe algún (creo yo) dato que sea sustentable para que por si mismo pueda encontrar tal salvacion o santidad, sin embargo la FE,la OBEDIENCIA, la ENTREGA,la CONSAGRACION, son agente muy importantes para llegar al crecimiento o madurez espiritual.
Igual manera que un joreyo especializado y un minero saben como encontrar una joya fina y extraer de ella esa belleza en bruto de igual manera Dios, trabaja en nosotros para que puliendonos,tallandonos pueda encontrar ese diamante que hará lucir su joyeria, nuestra vida solo es real en este momento(hoy, ahora) ,debiendo dejar que ÉL actue en nuestra vida, dejando que revele su voluntad. en él esta encerrada su gracia para santificarlo.no olvidando que la obediencia y la comunicación son pilar indispensable para el cumplimiento de su obra y esto tiene y tendra un mayor y mejor efecto para nuestra vida cristiana en santidad.
Permalink Responder para clara del carmen sierra calderon el enero 4, 2012 a las 4:59pm EVALUACION
Para esta Clase, necesitas presentar una Exegesis. Lo vas hacer en una forma muy basica. Vas a ir al comienzo de la clase, y por cada seccion vas a escribir un parrafo de 5 oraciones resumiendo en TUS PROPIAS PALABRAS (NO REPITIENDO LO QUE DICE EL ESTUDIO) lo que se dice en esa seccion, asi como si tu fueras el maestro y lo estuvieras enseñando a otras personas.
Esto lo haras hasta llegar a la conclusion. El proposito es irte preparando mas estudios mas avanzados, ya que la Exegesis se usa mucho en estudios post-grado. Gracias.
R/ UNA VERDAD PRACTICA.
YA FUIMOS LAVADO,SANTIFICADO Y JUSTIFICADO POR LA SANGRE DERRAMADA POR JESÚS EN LA CRUZ,Y POR EL ESPÍRITU DE DIOS.
DIOS NOS LLAMO,PARA SALVACIÓN POR EL ESPÍRITU SANTO.AHORA NADIE PUEDE JUZGARNOS POR LO QUE FUIMOS,NO TUVIMOS QUE HACER RECURRIR A NINGÚN ACTO RELIGIOSO PARA OBTENER LA SALVACIÓN,YA QUE ES GRATUITA Y NO NECESITA DE SACRIFICIOS ALGUNO,SOLO ACEPTAR A CRISTO Y CREER EN SU EVANGELIO QUE ES DE JUSTICIA,FE Y VERDAD.
R/ 1) EL SIGNIFICADO DE LA SANTIFICACIÓN.
a) SIGNIFICADO PREDOMINANTE.
-- EN EL ANTIGUO TESTAMENTO.
SANTIFICABA LAS CASA,TERRENO,LOS UTENSILIO DEL TEMPLO Y EL PRIMOGÉNITO DE CADA PAREJA SEA DE HOMBRE O ANIMAL.
LA SANTIFICACIÓN SIGNIFICA ACCIÓN DE SANTIFICAR,DE PONER EN LAS MANOS DE DIOS NUESTRA CASA,TERRENO,Y TODO LO QUE UTILICEMOS EN NUESTRO HOGAR.
ES APÁRTALO DE TODO AQUELLO QUE LO CONTAMINA,DAÑA Y CORROE,ES ENTREGARLO A DIOS PARA SU SERVICIO.
b) EN EL NUEVO TESTAMENTO.
NO SOLO DEBEMOS ENTREGAR LAS COSAS MATERIALES ES ENTREGAR A LOS HIJOS Y A NOSOTROS MISMO PARA QUE EL SEÑOR NOS UTILICE COMO "EL BARRO AL ALFARERO" QUE NOS MOLDEE Y PUEDA SER ÚTIL AL SERVICIO EN LA CASA DE DIOS Y A LOS DEMÁS.
R/ 2) SIGNIFICADO CONSECUENTE O COMPLEMENTARIO.
a) ACTO INICIAL O POSICIONAL
CUANDO FUIMOS LAVADO Y LIMPIADO POR LA SANGRE DE CRISTO,DE NUESTROS ACTOS PECAMINOSO,DIOS NOS SANTIFICA ESTO ES UNA EXPERIENCIA QUE DEBE SER PROGRESIVA,QUE NO ES IGUAL A LA JUSTIFICACIÓN
YA QUE LA JUSTIFICACIÓN OCURRE UNA SOLA VEZ Y ES CUANDO NOS ARREPENTIMOS Y ACEPTAMOS A CRISTO EN NUESTRO CORAZÓN.
PERO LA SANTIFICACIÓN SE NECESITA DE TIEMPO Y VA PROGRESANDO POCO A POCO.Y ESTA BASADA EN EL CARÁCTER,LO QUE ERES
LA SANTIFICACIÓN POSICIONAL ES CUANDO NACEMOS DE NUEVO Y CAMBIAMOS NUESTRA MANERA DE SER,YA QUE DIOS NOS JUSTIFICA Y SANTIFICA PARA EL POR MEDIO DE SU HIJO.
b) PROCESO PRACTICO.
ESTE CAMBIO SE DEBE MANIFESTAR EN UN CAMBIO DE ACTITUDES,DEJAR NUESTRO VIEJO HOMBRE ATRÁS, OLVIDARNOS DE LO QUE ERAMOS,PORQUE AHORA SOMOS NUEVA CRIATURA.
COMO SE CONSIGUE ESTE PROCESO HACER LO QUE LE AGRADA A DIOS,YA QUE NINGUNO ES SANTO SOLO DIOS E IR TENIENDO NUEVOS HÁBITOS DE COSTUMBRES,Y ESO SE DA POCO A POCO SIN CREERNOS QUE YA SOMOS PERFECTO YA QUE LA PERFECCIÓN LA OBTENDREMOS CUANDO VENGA CRISTO POR SU IGLESIA.
LO QUE PODEMOS HACER ES APARTARNOS DE AQUELLO QUE NOS HACEN DAÑO,Y DOBLEGAR A LA CARNE Y MANTENERNOS EN COMUNICACIÓN CON DIOS NUESTRO CREADOR,PARA QUE ASÍ PODER VER A DIOS CARA A CARA.
c) ACTO FINAL.
CUANDO VENGA CRISTO POR SU IGLESIA EN SU SEGUNDA VENIDA SEREMOS LIBRE DEL DOMINIO DE LA CARNE,YA QUE LA CARNE NO CAMBIA CUANDO RECIBIMOS A DIOS SOLO CAMBIA EL ESPÍRITU,PERO EN LA VENIDA DE CRISTO ALLÍ SEREMOS TRANSFORMADO EN CUERPOS GLORIOSO COMO LA DE JESÚS.
NUESTRA CIUDADANÍA SERA EL CIELO Y NOS ENCONTRAREMOS CON NUESTRO SALVADOR QUE ES JESUCRISTO,Y PODEMOS DECIR QUE SOMOS SANTO COMO JESÚS ES SANTO,SANTO,SANTO.
2) LOS MEDIO DE LA SANTIFICACIÓN.
1) POR EL LADO DIVINO.
DIOS ES QUIEN NOS ESCOGE,NOS GUARDA,DESDE ANTE QUE NACIÉRAMOS.
2) POR LA INTERVENCIÓN DEL HIJO.
POR EL DERRAMAMIENTO DE SU SANGRE HOY SOMOS JUSTIFICADO Y SANTIFICADO.
3)POR LA INTERVENCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO.
EL ESPÍRITU SANTO ES NUESTRO AYUDADOR,AMIGO,CONSEJERO QUE INTERVIENE AL PADRE POR NOSOTROS.
3) POR EL LADO HUMANO.
NINGÚN HOMBRE PUEDE INTERVENIR POR NOSOTROS SOLO DIOS ES QUIEN NOS SANTIFICA YA QUE EL ES EL QUE DA EL QUERER COMO EL HACER,EL ES QUIEN LLAMA Y ESCOGE Y ENTREGA A SU HIJO PARA QUE NOS SALVE DEL PECADO.
NOSOTROS LO QUE DEBEMOS ES TENER FE,SER OBEDIENTE Y ENTREGARNOS Y DAR EL CONTROL DE NUESTRAS VIDA AL ESPÍRITU SANTO,Y CONSAGRARNOS RADICALMENTE A NUESTRA NUEVA VIDA QUE ES CRISTO.
CONCLUCION:
CUANDO CONOCEMOS EL EVANGELIO EL NOS LLEVA A LOS PIES DE CRISTO,NUESTRA VIDA CAMBIA SI ASÍ NOSOTROS QUEREMOS YA QUE EL NO OBLIGA A NADIE A QUE LO SIGAMOS,PERO CUANDO LO HACEMOS LA ENTREGA DEBE SER SINCERA PARA SER PERDONADOS,PORQUE LA SANTIDAD VIENE EN EL CAMINAR DE LA MANO CON EL,POR ESO DEBEMOS CAMBIAR DEJAR EL VIEJO HOMBRE Y VESTIRNOS CON NUEVAS ROPA PARA IR TRANSFORMÁNDONOS POCO A POCO,NO DEJARNOS ENGAÑAR QUE HAY QUE SER PERFECTO,PERFECTO SOLO DIOS.
DIOS NO DEJA NINGUNA OBRA SIN TERMINARLA ESTAMOS EN EL PROCESO Y EL NOS PERFECCIONARA EN SU SEGUNDA VENIDA.AMEN.
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Permalink Responder para adriana monica vazquez el enero 8, 2012 a las 9:03pm El significado de la santificacion
1. «Santificar», en sus varias formas, es usada 106 veces en el Antiguo Testamento v 31 veces en el Nuevo Testamento y significa «poner aparte», o el estado de separación. Tiene que ver con posición y relación. La base de la clasificación es que la persona o cosa ha sido puesta aparte, o separada de los demás en posición y relación delante de Dios, de lo que no es santo. Este es el significado general de la palabra.
2. «Santo», en sus varias formas, es usado airededor de 400 veces en el Antiguo Testamento y 12 veces en el Nuevo Testamento, con relación a los creyentes y dando a entender el estado de separación o ser puesto aparte, o ser separado de aquello que no es santo. Cristo fue «santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores». Por consiguiente, Él estaba santificado. Pero hay también algunas cosas que las palabras «santo» y «santificar», en su uso bíblico, no implican.
a) No implican necesariamente Ia impecabilidad, pues leemos de «gente santa>>, «sacerdotes santos>>, «profetas santos>>, «apóstoles santos>>, «hombres santos>>, «mujeres santas>>, hermanos santos>>, «monte santo» y <templo santo>>. Ninguno de ellos estaba sin pecado delante de Dios. Eran santos de acuerdo a alguna norma que constituya la base de su separación de otros. Aun los cristianos de Corinto, quienes estaban cometiendo una gran falta, fueron llamados santos. Muchas cosas inanimadas fueron santificadas, y éstas no podían estar relacionadas con el problema del pecado.
b) La palabra «santo» no implica necesariamente finalidad. Todas las personas que mencionamos en el punto anterior fueron llamadas repetidamente a unos niveles más altos de santidad. Ellas fueron apartadas una y otra vez. Las personas o cosas llegaban a ser santas cuando eran apartadas para un propósito santo. Así fueron ellas santificadas.
3. «Santo» se usa con relación a Israel cerca de cincuenta veces y con relación a los creyentes alrededor de sesenta y dos veces; se aplica solo a personas y tiene que ver con su posición ante Dios. En este caso, la palabra no se asocia con la clase de vida de los creyentes. Ellos son santos porque han sido particularmente separados en el plan y propósito de Dios. Son santos porque han sido santificados.
En varias epístolas (Ro. 1:7; 1 Co. 1:2) los creyentes son identificados como aquellos que son «llamados a ser santos». Esto es muy engañoso; las palabras «llamados a ser» deberían omitirse. Los cristianos son santos mediante el llamado de Dios. Los pasajes antes citados no están anticipando un tiempo cuando los hijos de Dios llegarán a ser santos. Ellos ya están santificados, apartados y, por consiguiente, ya son santos.
La santidad no es algo progresivo. Cada persona nacida de nuevo es tan santa en el instante de su salvación como lo será en el tiempo futuro y en la eternidad. La iglesia, la cual es el cuerpo de Cristo. ha sido llamada a apartarse, a formar un pueblo separado; ellos son los santos de esta dispensación
el significado suplementario
La santificación indica:
1. Consagrarse
“Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó” (Génesis 2.3); o sea, lo apartó como un día consagrado a él. Los israelitas no se acercaron al Monte Sinaí porque Dios había puesto límites alrededor del mismo y lo había santificado (Éxodo 19.23). Este monte estaba apartado para un propósito santo. (Lea también Levítico 8.10–11; Juan 17.17; 1 Tesalonicenses 4.3; Hebreos 9.3.)
2. Limpiarse, purificarse
(Lea 1 Tesalonicenses 5.23; Hebreos 10.10, 14.) Para servir a Dios tenemos que ser puros, santos y li
los medios de la santificacion
Por causa de su infinita santidad Dios mismo —Padre, Hijo y Espíritu—es eternamente santificado. Él está puesto aparte y separado de todo pecado. Él es santo. El Espíritu es llamado Espíritu Santo. Él es santificado (Lv. 21:8; Jn. 17:19).
2. Dios —-Padre, Hijo y Espíritu— santifica a otras personas.
a) El Padre santifica (1 Ts. 5:23).
b) El Hijo santifica (Ef. 5:26; He. 2:11; 9:12, 14; 13:12).
c) El Espíritu santifica (Ro. 15:16; 2 Ts. 2:13).
d) Dios el Padre santificó al Hijo (Jn. 10:36).
e) Dios santifico a los sacerdotes y al pueblo de Israel (Ex. 29:44; 31:13).
f) La voluntad de Dios es nuestra santificación (1 Ts. 4:3).
g) Nuestra santificación de parte de Dios se efectúa: por medio de nuestra unión con Cristo (1 Co. 1:2, 30); por la Palabra de Dios (Jn. 17:17; cf. 1 Ti. 4:5); por la sangre de Cristo (He. 9:13; 13:12); por el cuerpo de Cristo (He. 10:10); por el Espíritu (1 P. 1:2); por nuestra propia elección (He. 12:14; 2 Ti. 2:21, 22); por la fe (Hch. 26:18).
conclusion
Después que hemos entrado en la gracia es entonces que vemos que estamos creciendo “en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor” (2 Pedro 3.18). Como hijos de Dios crecemos espiritualmente (1 Tesalonicenses 3.12), abundamos “más y más” (1 Tesalonicenses 4.1, 10), vamos “adelante a la perfección” (Hebreos 6.1) y nos perfeccionamos en “la santidad en el temor de Dios” (2 Corintios 7.1). El hijo natural no sería normal si no continuara desarrollándose desde su niñez. Asimismo, el hijo de Dios no es normal si no continúa creciendo espiritualmente.
Por ejemplo, piense en un niño que tiene dos años. Usted quedará impresionado con su listeza, sus charlas inocentes y su inteligencia prometedora. “¡Qué hijo más inteligente y prometedor!”, usted dirá. Pero luego el niño adquiere una enfermedad que impide su desarrollo. Diez años después usted ve al mismo niño otra vez. “¡Qué muchacho más atrasado!”, sería su expresión aunque éste pueda hacer mucho más que la primera vez que usted lo vio.
Asimismo pasa con el niño en Cristo que se ha convertido en un recién nacido en el reino. “¡Bueno en gran manera!” dice el Creador. Pero, ¿qué pasa si ese mismo hijo de Dios, por no aprovecharse de la abundante gracia de Dios, no se desarrolla espiritualmente? Lo que sucede es que uno puede ver a esa persona unos años después de su conversión sin notar ninguna evidencia del crecimiento en la obra del Señor. “¡Atrasado espiritualmente!”, diría usted. El que no crece, física o espiritualmente, no es normal.
Usted comienza en su vida cristiana, se arrepienta de todo el pecado que Dios le muestra en su vida y en su corazón y Dios está contento de su condición. Así es como usted llega a tener una conciencia limpia delante de Dios y los hombres. Su comunión con Dios y con los santos lo mantiene bien nutrido y, ¿qué sucede entonces? Usted crece espiritualmente.
Al crecer usted espiritualmente su entendimiento se desarrolla de tal manera que ahora usted no puede seguir haciendo algunas cosas que antes hizo. Usted se arrepiente de las mismas y deja de hacerlas. Esto continúa por muchos años. Por fin, al usted compararse con lo que fue en los años anteriores ahora le asombra que no notó esas cosas en aquel tiempo. Esto quiere decir que usted ha crecido espiritualmente. Durante todos estos años la luz ha brillado más y más, y por la gracia de Dios, si continúa creciendo, brillará aun más. “Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto” (Proverbios 4.18). A esto es a lo que llamamos la santificación progresiva.
La santificación perfecta y completa será la herencia gozosa de cada santo en la venida de nuestro Señor; pues entonces ningún manto mortal oscurecerá la vida y la luz de Dios dentro del alma. De manera que nuestro estado allí será perfecto.
Permalink Responder para Olga Leisy Castillo Gonzalez el enero 14, 2012 a las 12:25am y despues de la clase 20 donde encuentro las otras 10??? para completar el curso básico?
gracias.
Permalink Responder para Olga Leisy Castillo Gonzalez el enero 14, 2012 a las 2:27pm Si aqui es donde va tu respuesta. Bendiciones.
Yo quisiera saber donde sigue la clase numero 21. gracias.
maria rocio rodriguez joya dice:
ESTOY TRATANDO DE ENTENDER EL METODO PARA RESPONDER A ESTA CLASE POR ESO ME ESTOY COMUNICANDO DE ESTA MANERA PAARA SABER SI ES EN ESTA PARTE DONDE DEBO PRESENTAR MIS RESPUESTA PORFEVOR RESPONDERME SI ES EN ESTA PARTE DONDE DEBOESCRIBIR MI EXEGESIS.GRACIAS
Permalink Responder para william franco rodriguez el enero 16, 2012 a las 6:01pm
Si definimos el significado de santificación tendríamos que decir que es hacer santo, puro sin mancha, sin pecado y dividimos el término sin separar el uno del otro como significado predominante y significado complementario
Significado predominante:
En el antiguo testamento se santificaban las cosas materiales, una casa, una copa unos utensilios, todo esto significaba que solo se debían de utilizar para Dios, para ningún otro uso, si se hacia esto había que atenerse al castigo divino, incluso los primogénitos eran santificados tanto personas como animales ellos pertenecían desde el vientre a Dios, significa no que sean perfectos sino separados para Dios
Significado consecuente o complementario:
Lo podríamos definir como el lavamiento de toda corrupción moral.
Vamos a dividir la santificación en tres aspectos:
Aspecto inicial: es el momento que la persona acepta a Jesucristo, como su Señor, como su único Salvador, esto lo recordamos en 1 de Corintios 6:16, cuando aceptamos a Jesucristo Él toma posición sobre nuestras vidas sin ser santos pero recibimos la santidad del Señor Jesús.
Aspecto práctico: Es importante que entendamos que la santificación es un proceso que iniciamos con la aceptación se Cristo en nuestro corazón y es nuestro día a día cristiano que hacemos posible este proceso, debemos tener la concepción que somos ganadores en libertad que se nos cohíba nada solamente ya tenemos el conocimiento que no todo nods conviene es la pelea de la carne y el espíritu.
Aspecto completo o final: este aspecto de encontrarnos completamente santificados lo obtenemos solamente en la segunda venida de Jesucristo a la tierra, la biblia dice que lo tendremos cara a cara y así la victoria contra al carne se habrá consumado
Por el lado divino
Directamente viene de Dios Padre, Jesús oraba al Padre a El clamaba, era a su Padre y con su autoridad que Jesús actuaba.
Los creyentes y además siendo hijos sabemos que un padre que ama a sus hijos los disciplina y Dios siendo nuestro padre celestial con mayor autoridad y en si infinito amor lo hace
Por el lado del Hijo Jesucristo.
La santificación de Jesús viene a través del derramamiento de su sangre preciosa.
Por el Espíritu Santo
Es muy importante el Espíritu Santo en el proceso de santificación puesto que Él es nuestro ayudador es quien nos ayuda a vencer todas las tentaciones que nos pone la carne.
POR EL LADO HUMANO
El hombre por si solo no se puede santificar esto solo lo puede hacer Dios, pero es decisión del creyente santificarse y para eso Dios nos ha dado medios para hacerlo como: la fe; su bendita Palabra para que la obedezcamos; al Espíritu Santo le entregamos el control de nuestras vidas; nuestra consagración para ser instrumento utilizado por Dios;
CONCLUSIÓN
Dios pago un alto precio por nosotros la sangre de su Hijo solo por el infinito amor que siente por nosotros; de tal manera que lo mínimo que nosotros podemos hacer es buscar día día nuestra santificación; no sabemos en que momento El decide llevarnos y si nosotros estamos santificados estaremos con El, debemos dejar que Dios realice el plan que tiene para con nosotros; ser obedientes a su voluntad.
Permalink Responder para yamille pena el enero 17, 2012 a las 3:44pm Tema:Sin santidad es impossible agradar a Dios.
Santificacion significa:separarnos del pecado,y dedicarnos totalmente a dios.tambien significa ser "hecho santo"
Cuando tu esta en santidad tiene que dar ejemplo.Tu manera del pensar del actuar hasta tu forma del mirar etc,todo tiene que dar un cambio.Cuando eres limpiado,puro en la santidad.Si hablamos del la santida tiene un significado bien grande. Tienes que manternerte guardado para Dios.Que te quiero decir del esto que eres limpiado lavado por su sangre preciosa.Mas ahora el espiritu santo vive en ti.Eres escojido y separado para Dios.
Ejemplo:Cuando tu recives a jesus como tu unico exclusivo salvador.En ese momento te estas separando para Dios.Lo que tu fuiste en el pasado ya dejo del ser.Que significa:Que el viejo yo tiene que morir al momento que aceptaste a Jesus.Que lo que tu hacia cuando andabas en la carne ya no lo puedes hacer debe haber cambios.Fuimos lavado por su sangre preciosa Jesus pago un precio alto por nosotros.Dio su vida para nosotros para que podamos ser salvos y santo ante dios.
La iglesia debe del manternerse en santidad sin arrugas y manchas.A dios se le debe dar el respecto que se merece.Debemos manternernos en comunicacion con dios.Jesus es santo pues nosotros debemos andar en santidad junto con Jesus.No es facil yo lo se pero con jesus todo se puede.Porque el ver el verdadero cambio en ti.Debemos andar fiel al llamado el cual Dios a puesto en ti y llevarlo a la santidad.Si Jesus es contigo quien contra nosotros.
La santidad es Espiritu Santo el cual nos guia a toda verdad.El es el cual nos ayuda en andar en santidad y nos deja saber cuando andamos mal.Cuando hay algo en ti que debe ser cambiado el Espiritu Santo te desinquieta.El Espiritu Santo nos perfecciona a la santidad.El Espiritu Santo se entriteze cuando andamos mal.Debemos siempre ser buen oidores cuando el Espitu habla.Jesus dijo yo me ire con mi padre pero le dejare uno que es como yo Espiritu Santo nos ensenara la verdad.
La salvacion es individual.El marido no puede salvar a la mujer y la mujer no puede salvar el hombre.Cada uno debemos alcanzar la salvacion.No por tu propia fuerza sino con la fuerza del Espiritu Santo.Como lo haremos ayunando,orando,escudrinando la palabra del Dios que es vida a nuestros huesos.Debe haber una comunicacion una separacion entre tu y Dios.
Dios conoce nuestro corazondebe haber un arrentimiento sincero.A Dios no se le puede ser enganado el lo conoce todo.Dios espera que tu te muevas primero el cambio debe ser en ti primero y despues Dios se mueve junto contigo.Dios es amor el nos ama sobre todas las cosas y ahnela que cada uno del nosotros alcanzemos la salvacion.Separandonos para Dios en el llamado el cual a puesto en cada uno.Esta en ti ejercer ese llamado y crecer.Dios me los bendiga.
Permalink Responder para yamille pena el enero 17, 2012 a las 3:47pm
yamille pena dice:
Tema:Sin santidad es impossible agradar a Dios.
Santificacion significa:separarnos del pecado,y dedicarnos totalmente a dios.tambien significa ser "hecho santo"
Cuando tu esta en santidad tiene que dar ejemplo.Tu manera del pensar del actuar hasta tu forma del mirar etc,todo tiene que dar un cambio.Cuando eres limpiado,puro en la santidad.Si hablamos del la santida tiene un significado bien grande. Tienes que manternerte guardado para Dios.Que te quiero decir del esto que eres limpiado lavado por su sangre preciosa.Mas ahora el espiritu santo vive en ti.Eres escojido y separado para Dios.
Ejemplo:Cuando tu recives a jesus como tu unico exclusivo salvador.En ese momento te estas separando para Dios.Lo que tu fuiste en el pasado ya dejo del ser.Que significa:Que el viejo yo tiene que morir al momento que aceptaste a Jesus.Que lo que tu hacia cuando andabas en la carne ya no lo puedes hacer debe haber cambios.Fuimos lavado por su sangre preciosa Jesus pago un precio alto por nosotros.Dio su vida para nosotros para que podamos ser salvos y santo ante dios.
La iglesia debe del manternerse en santidad sin arrugas y manchas.A dios se le debe dar el respecto que se merece.Debemos manternernos en comunicacion con dios.Jesus es santo pues nosotros debemos andar en santidad junto con Jesus.No es facil yo lo se pero con jesus todo se puede.Porque el ver el verdadero cambio en ti.Debemos andar fiel al llamado el cual Dios a puesto en ti y llevarlo a la santidad.Si Jesus es contigo quien contra nosotros.
La santidad es Espiritu Santo el cual nos guia a toda verdad.El es el cual nos ayuda en andar en santidad y nos deja saber cuando andamos mal.Cuando hay algo en ti que debe ser cambiado el Espiritu Santo te desinquieta.El Espiritu Santo nos perfecciona a la santidad.El Espiritu Santo se entriteze cuando andamos mal.Debemos siempre ser buen oidores cuando el Espitu habla.Jesus dijo yo me ire con mi padre pero le dejare uno que es como yo Espiritu Santo nos ensenara la verdad.
La salvacion es individual.El marido no puede salvar a la mujer y la mujer no puede salvar el hombre.Cada uno debemos alcanzar la salvacion.No por tu propia fuerza sino con la fuerza del Espiritu Santo.Como lo haremos ayunando,orando,escudrinando la palabra del Dios que es vida a nuestros huesos.Debe haber una comunicacion una separacion entre tu y Dios.
Dios conoce nuestro corazondebe haber un arrentimiento sincero.A Dios no se le puede ser enganado el lo conoce todo.Dios espera que tu te muevas primero el cambio debe ser en ti primero y despues Dios se mueve junto contigo.Dios es amor el nos ama sobre todas las cosas y ahnela que cada uno del nosotros alcanzemos la salvacion.Separandonos para Dios en el llamado el cual a puesto en cada uno.Esta en ti ejercer ese llamado y crecer.Tiene que dar frutos en el espiritu su palabra dice que por sus frutos los conoceran.Hay gente que dice veo un cambio en ti algo diferente pero es el brillo del dios el cual esta en ti.La imagen del Dios vivo esta en ti.Dios me los bendiga.
Permalink Responder para RODRIGO ANGEL el enero 19, 2012 a las 11:44am CLASE Nro. 20
EVALUACION LA SANTIFICACION O SANTIDAD
Para esta Clase, necesitas presentar una Exegesis. Lo vas hacer en una forma muy básica. Vas a ir al comienzo de la clase, y por cada sección vas a escribir un párrafo de 5 oraciones resumiendo en TUS PROPIAS PALABRAS (NO REPITIENDO LO QUE DICE EL ESTUDIO) lo que se dice en esa sección, así como si tú fueras el maestro y lo estuvieras enseñando a otras personas.
R / TEXTO BASE
“Y El mismo dio: unos, apostoles; otros, profetas; otros, evangelistas; y otros, pastores y maestros; a fin de adiestrar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo; hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno del hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.” (Efes.4:11-13).
UNA VERDAD PRÁCTICA
Los creyentes en la actualidad, tenemos la responsabilidad de ser parte activa en la santificación del cuerpo de Cristo debido a que se ha perdido ese importante atributo, y es poniéndonos en las manos de Nuestro Dios haciendo nuestro trabajo y así cumplir la voluntad de Dios, cuyo deseo mayor es nuestra santificación tanto posicional como practica. (I Tesal.4:7).
UN PUNTO DE PARTIDA
Podemos tener la seguridad que nuestro Dios, ya ha hecho todo para alcanzar nuestra salvación y santificación, y nadie nos puede juzgar por lo que hagamos o dejemos de hacer. Ese en nuestro mayor privilegio y podemos dar gracias a Dios porque tenemos al Señor Jesucristo como nuestro salvador y modelo de hombre, en El hemos sido justificados y santificados. (II Tesal.2:13-14).
OBJETIVOS DEL TEMA
Aprender: Que como hijos de Dios, en el proceso de la santificación, el trato es con nuestro carácter y conducta.
Conocer: Que es por medio del Espíritu Santo, que llegamos a ser santos.
Comprender: Que el proceso de la santificación es continuo hasta nuestro arrepentimiento total.
Evidenciar: Que la mayor evidencia de santificación, es la separación del pecado y la dedicación total al servicio de Dios.
La doctrina de la santificación es de suma importancia para nosotros los creyente, porque tiene que ver con nuestra vida diaria, es algo que nos lleva a la práctica constante, eso sí, sin dejarnos llevar por falsas enseñanzas, cuando desconocemos los beneficios que han sido provistos para todo el que cree, y nos engañamos porque llevamos una vida religiosa estricta.
EL SIGNIFICADO DE LA SANTIFICACION.
La santificación en las sagradas escrituras, tiene dos significados, uno que ejerce principal influencia (predominante) y el otro, es el efecto del anterior (consecuente complementario) y es de gran importancia que se siga en ese mismo orden.
1) Significado predominante.
La palabra “santificación”, hace alusión, a la separación, consagración y dedicación, para un servicio específico
En el antiguo testamento.
En el antiguo testamento, objetos sin vida estaban santificados como: casas terrenos utensilios del templo, también lo eran las personas, “los primogénitos”, donde estos fueron separados para un servicio exclusivo, sin implicar pureza moral. La idea base es, la separación de prácticas que son contrarias a la voluntad de Dios. (Jeremias.1:5).
En el nuevo testamento.
Esto también se aplica apersonas que no han sido regeneradas porque Dios tiene en pacto con las familias, donde al menos hay un creyente para santificación, como el caso de la primera carta a los Corintios 14:16. Donde el esposo incrédulo es santificado en su esposa creyente y viceversa y donde también los hijos llegan a ser santos, donde el cónyuge en su fe obra para salvación del incrédulo.
2) Significado consecuente o complementario
Es la purificación de la inmundicia moral y es una experiencia progresiva diferente a la justificación la cual es instantánea se divide en tres aspectos o faces.
1) Acto inicial o posicional
En el acto del nuevo nacimiento, es depositada y dispuesta a nuestro favor la santidad del Señor Jesús, aunque no somos santos en nuestro diario vivir porque la santidad está relacionada con el carácter y la justificación con la rectitud del creyente, el cimiento de la santificación, es el sacrificio del Señor Jesús en la cruz. (Hebr.13:12).
2) Proceso practico.
Es un crecimiento progresivo en cuanto a nuestra pureza moral y es a través de toda la vida del creyente evangelico, cuando deposita su fe en la gracia de Dios. Nadie llegara a ser perfeccionado totalmente en su naturaleza pecaminosa, pero hay victoria en Cristo de modo que el pecado se va removiendo poco a poco de nuestras vidas. (I de Juan.1:8).
3) Acto completo o final.
Hemos sido ya librados del castigo del pecado y de su poder sobre nosotros, pero nuestra santificación completa no llegara, hasta el traslado de la iglesia por el Señor Jesus, o después de su segunda venida, dónde ya seremos librados totalmente del dominio de la carne, porque seremos transformados y seremos semejantes a Él. (I de Juan.3:2).
LOS MEDIOS DE LA SALVACION.
Existe un medio Divino en la santificación, pero también hay intervención humana.
1) Por el lado Divino.
A) La intervención del Padre JEHOVA.
Creemos que es de gran importancia la perfección del creyente para nuestro Padre celestial, debido a su naturaleza y amor por nosotros, dónde recurre a actos de disciplina para sus hijos por lo que cada prueba nos lleva a mejorar nuestro carácter y pureza moral en una forma progresiva para nuestro provecho.(Hebr.12:6).
B) La intervención del Hijo JESUCRISTO.
Por medio de la sangre del Señor Jesús derramada en el calvario por amor a nosotros que estábamos perdidos en delitos y pecados, Él ofreció su cuerpo en sacrificio para pagar nuestra deuda, una sola vez y para siempre haciéndonos santos e hijos de Dios y herederos de todas sus promesas.(Hebreos.10:10).
C) La intervención del ESPIRITU SANTO como nuestro ayudador.
La unción y poder del Espíritu Santo, es la ayuda más grande que podemos tener para vencer nuestra carne pecaminosa y es solo cuando hemos recibido la llenura plena del Espíritu Santo perdiendo así, nuestro interés o atracción por las cosas que el mundo nos ofrece y dejamos de hacer aquello que desagrada a nuestro Dios. (Gal.5:16).
2) Por el lado humano.
Ningún creyente puede santificarse así mismo, ya que es nuestro Dios quien lo santifica pero El ha provisto medios que podemos emplear y que están a nuestra disposición (fil.2:13). Los cuales veremos a continuación:
A) La fe.
Por medio de la fe, el creyente goza del poder santificador de la preciosa sangre del Señor Jesucristo. (Hech.26:18).
B) La obediencia a la palabra de Dios.
De la única manera que la palabra de Dios actúa en nosotros como un agente limpiador o purificador a nuestra vida pecaminosa, es, a través de la obediencia a Ella. La palabra de nuestro Dios debe ser la norma principal que dirija nuestro diario vivir, la cual progresivamente nos llevara a la santificación (Sal.119:105).
C) Entregar el control de su vida, al Espíritu Santo.
El Espíritu santo es el que nos ayuda a tener control de nuestra buena forma de vivir, cuando rendimos nuestra vida a Él, y llegamos a ser sensibles a su dirección, para poder discernir lo malo y corregirlo, pues El, es, quien nos da claridad a la palabra de Dios para obedecerla sin razonar lo que hacemos.(Juan.16:13).
D) Consagración personal.
Después que experimentamos la santificación inicial, ella nos lleva a una verdadera conversión donde nuestro Dios nos aparta como instrumentos escogidos para su servicio y gloria, pero es solo cuando tomamos la decisión de alejarnos de los deleites que ofrece el mundo y la carne y nos entregamos a la perfecta voluntad de Dios, es ahí donde se realiza la verdadera santificación. (Rom.12:1-2).
CONCLUSION.
El mayor propósito de nuestro Dios, es hacer al hombre santo. Él quiere un ser separado para su servicio exclusivo, que se se rinda totalmente a su voluntad, que se aleje de todo lo que ofrece el mundo y la carne y que humildemente reconozca, que la santidad depende del cumplimiento de la voluntad de Dios, y por su infinita misericordia.
DIOS LE BENDIGA PASTOR.
Permalink Responder para Sandra Stringer el enero 19, 2012 a las 2:19pm EXEGESIS
TEMA:
LA SANTIFICACIÓN O SANTIDAD
TEXTO BASE: Esto realmente no se puede poner en otras palabras porque es un texto bíblico, y es en lo que está basado el estudio:
“Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;…” (Efesios 4.11-13).
UNA VERDAD PRÁCTICA:
En esta parte podemos entender cuál es la verdad de lo que es nuestra obligación como cristianos. Debemos como tal vivir una vida separada del pecado y toda maldad para poder vivir de acuerdo a lo que Dios espera de nosotros como sus hijos. 1 Corintios 1:30 Más por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención;
UN PUNTO DE PARTIDA:
En un juicio hay un juez y abogados y acusados. Dios es el único que podrá juzgar nuestras acciones o decisiones que tomemos. Después de haber tenido un juicio es importante que nuestro cuerpo, espíritu, mente, y todo lo que somos se purifique. No es solamente conocer a Dios sino que es importante el bautizo y que nos limpie completamente.
Es un poco complicado decir otras palabras que no son escritas aquí, porque básicamente es blanco y negro. Hay un predominante y una consecuencia. No se puede alterar como se estudia o presenta.
SIGNIFICADO PREDOMINANTE.
La palabra santificación viene del griego “Jagiasmos” es separación para Dios, la santificación es el estado establecido por Dios para los creyentes, al que en gracia Él los llama, y en el que comienzan y persisten en su curso cristiano.
Esta parte habla de la parte físico o material. Lo que esta enseñando en esta parte de la lección es que cuando un objeto o algo material es entregado a Dios no se debe utilizar para otros motivos.
La santificación también venia para los seres humanos. En el antiguo testamento los ungían con aceite para ser santificados tomando el trono. También era parte de las familias.
Dios creó una forma constituida. En nuestros hogares primero que todo no debemos de unirnos en yugo desigual pero si realmente decidimos que vamos hacer esto de todas maneras, somos santificados de acuerdo lo que dice este estudio si al menos uno cree y está caminando en los pasos correctos de Dios.
SIGNIFICADO CONSECUENTE O COMPLEMENTARIO.
Es el lugar que el creyente tiene en Dios, Dios nos separa para El. 1ª Corintios 1:2, 30; 1ª Pedro 1:2, Hebreos 10.10 Dios nos separa para El y estamos ante sus ojos tan perfectos como Jesús quien es nuestra santificación.
Se recibe cuando creemos Hechos 26:18
La base: En el sacrificio de Cristo Hebreos 10:10; 13:12
Esta santificación es la voluntad de Dios para el creyente (Jn 17.17, 19; Sal 17.4; 119.9), quien tiene que buscarla seria y constantemente (1 Ti 2.15; Heb 12.14) es la lucha diaria que debe librar cada creyente para apartarse para El. los creyentes deben andar «perfeccionando la santidad en el temor de Dios» (2 Co 7.1), Es una posesión individual, construida, poco a poco, como resultado de la obediencia a la Palabra de Dios y de seguir el ejemplo de Cristo (Mt 11.29; Jn 13.15; Ef. 4.20; Flp 2.5), en el poder del Espíritu Santo (Ro 8.13; Ef 3.16).
Esta durante nuestra peregrinación en la tierra (1ª Tes. 4:3,7; 1ª. Pedro 2:12)
La base: Por el ministerio de la palabra de Dios Juan 17:17; efesios 5.26
Este es el trabajo completo y final de Cristo en la vida de los creyentes, cuando nos aleje de todo contacto con el pecado en su inminente venida. 1ª. Juan 3:1-2; 1ª. Tesalonicenses 3:13; 5:23; 1ª. Corintios 15:42
LOS MEDIOS DE LA SALVACIÓN.
Jesús es nuestro abogado. Es el que básicamente nos a defendido y el que entrego su vida para que nosotros podríamos ganar esta salvación.
Creo que realmente es difícil poder explicar esta parte pero lo que entiendo de esto es que cuando estamos débiles debemos de poder vencer nuestros deseos carnales y el Espíritu es quien nos ayuda hacer esto.
POR EL LADO HUMANO.
Dios nos ha dado las herramientas para poder luchar contra todas las cosas que nos atacan y nos hacen sentir que nunca podremos llegar a tener esta santidad. Lo que pasa es que nosotros muchas veces queremos todo en bandeja de oro y porque no podemos tocarlo sentimos que no es verdadero. Dice en las escrituras:
Mateo 17:20: Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de MOSTAZA, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.
El problema es que la incredulidad nos hace dudar en lo que Jesús ha dicho, y no dejemos que realmente Dios trabaje en nuestras vidas.
La OBEDIENCIA
Romanos 1:5: y por quien recibimos la gracia y el apostolado, para la OBEDIENCIA a la fe en todas las naciones por amor de su nombre;
Romanos 5:19: Porque así como por la desOBEDIENCIA de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la OBEDIENCIA de uno, los muchos serán constituidos justos.
2 Corintios 9:13: pues por la experiencia de esta ministración glorifican a Dios por la OBEDIENCIA que profesáis al evangelio de Cristo, y por la liberalidad de vuestra contribución para ellos y para todos;
1 Pedro 1:22: Habiendo purificado vuestras almas por la OBEDIENCIA a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro;
La entrega y la consagración para mí son algo que realmente están unidos. Al entregar tu vida en Espíritu y en verdad a Dios te consagras a seguir todo su palabra y debes realmente en su totalidad hacer esto. Muchas veces no tenemos la fuerza para derrotar al enemigo pero Dios nos ha dado las herramientas hermanos es hora que realmente las usemos.
CONCLUSIÓN:
Puesto que nuestra responsabilidad presente es nuestra santificación progresiva, debemos esforzarnos por combatir nuestros malos deseos pecaminosos y perfeccionar la santidad en el temor de Dios.
Sandra R. Stringer

© 2012 Creado por Pablo Roman Caballero.